miércoles, 28 de julio de 2010

Lanzarote, día 5: Caleta de Famara


Una tras otra, las olas se suceden. Nosotros, simples mortales, nos conformamos, que remedio, con disfrutar de ellas durante unas horas, unos días, una vida ,los más afortunados. Cuando nos vayamos ellas seguiran allí, una tras otra, sucediéndose irremediablemente.

viernes, 23 de julio de 2010

Lanzarote, día 5: Caleta de Famara

Todavía hay lugares y momentos en los que el tiempo parece haberse detenido. Esta mujer, sentada en el umbral de su casa, a la sombra, con unos treintaytantos pegajosos grados en la calle, observa la calle tomando un refresco. Al otro lado de la carretera escuelas de surf, turistas, A su lado un par de txiringuitos. Ella, impasible, observa.

lunes, 19 de julio de 2010

sábado, 10 de julio de 2010

Lanzarote, día 4: El charco de lo cliclos


Otro idílico rincon de isla, Las casitas blancas del fondo son del pueblo de El Golfo.

martes, 29 de junio de 2010

Lanzarote,día 4: Los hervideros

El mar, La roca, La piel,..... Al principio era así.
Todo lo demás vino despues.

miércoles, 23 de junio de 2010

Lanzarote, día 4: Playa Blanca


Ven. Siéntate y no hables. No hace falta que digas nada, yo tampoco lo haré. Sólo necesito que estés aquí, a mi lado. Déjame disfrutar de ti, de tu silencio. No quiero una conversación banal contigo. Te conozco y sé todo lo que debo saber de tí. No rellenaremos hoy los minutos con palabras vacías y pronunciadas tantas veces que han perdido su sentido para mí. Ven. Siéntate y no hables.

miércoles, 16 de junio de 2010

Lanzarote, día 3: Puerto del Carmen

Encuentros. Una calle. Dos desconocidos. Una mirada. Una sonrisa quizás. Un adios.
"...Me gusta por ejemplo ir en las diligencias y observar a los desconocidos que viajan conmigo, me gusta inventar sus vidas, adivinar porqué se van o porqué llegan. Me pregunto si pasará algo que nos una por azar o si nunca volveremos a cruzarnos,, que es lo más probable. Y como seguramente no volveremos a cruzarnos, pienso que esa intimidad es única, que podriamos seguir callados o confesarnos cualquier cosa, yo que sé, mirando por ejemplo a una señora pienso: ahora mismo podría decirle "la amo" [...] Quiero decir que me emociona sospechar que es la única vez que veré a los pasajeros de esa diligencia y no puedo evitar preguntarme en qué estarán pensando mientras me miran a mi, qué sentirán, que secretos tendrán,...."
"El viajero del tiempo", Andrés Neuman.

sábado, 12 de junio de 2010

Lanzarote, dia 3: Puerto del Carmen


Una pareja de chicas camina por una calle de Playa del Carmen. Es la hora en la que la gente se retira de las playas para cambiarse y salir a disfrutar de la noche en la isla. El sol, que saborea sus últimas horas de vida por hoy, nos regala este contraluz.

miércoles, 9 de junio de 2010

Lanzarote, día 3: Teguise

Llevamos un rato tomando algo en el cáfé cuando empieza a sonar una guitarra. Una voz femenina y en saxo acompañan el sedoso sonido de las cuerdas. Suponía que era una disco, pero al oir aplausos cercanos recuerdo el saxo de la otra sala y me levanto a buscar de dónde viene la música.
Emma.
Lo que veis es lo que encontré.
Emma.
Un puñado de versiones acusticas y alguna canción original.
Emma.
Una canción, una sonrisa, no hace falta nada más.
Emma.
Nos quedamos un rato escuchándola, y al marchar, me doy cuenta que acabo de vivir un momento de esos que no salen en las guias de viajes y que son los que luego se quedan en el recuerdo para siempre.







viernes, 4 de junio de 2010

Lanzarote, día 3: Teguisse

Domingo. Mercado en Teguisse. Como todos los turistas de la isla vamos a visitarlo. Creo reconocer la historia: En su día un grupo de artesanos y agricultores de la isla se reunen para vender sus productos, con el tiempo en mercado se afianza y comienzan a llegar otros vendedores. Ahora, las imitaciones de DG copan los puestos, mientras los fundadores permanecen ,un poco fuera de lugar, en una esquina de la plaza.
Al marchar vemos un cafe llamado JALEO CAFE SANTIAGO. Una funda de guitarra en la entrada y la pinta del edificio invitan a entrar. Es una antigua casa reformada. Tiene muchas habitaciones pequeñas, con dos o tres mesas en cada una, Al fondo olgunos comen. Tras tomar un café, me asomo a una habitación en la que había visto un saxo. Veo a esta pareja charlando. CLIC. No puedo evitarlo. Luego caigo: al entrar en el pueblo le había visto a él tocando el saxo asomado a una ventana.

martes, 1 de junio de 2010

Lanzarote, día 2. Playa Blanca


Observando estas fotos podría empezar a hablar de que nuestras vidas son hilos que se extiendenen toda su logitud y que, en un momento dado, se cruzan con otros hilos, en ese momento se habre una puerta tras la cual puede haber cosas maravillosas o...nada. Entonces los hilos se enlazan durante un tramo más o menos largo o se suelta el nudo y se acabó, la historia ni siquiera llega a comenzar.
Podría hablar tambien del devenir de nuestras vidas, que corren por el río del tiempo corriendo, estancándose, serpenteando, buscando atajos a veces, pero siempre hacia adelante, imparable.
Pero no diré nada. Sólo que esta sucesión de imágenes me gusta. Las personas que aparecen y desaparecen del cuadro lo mantienen vivo: son imágenes vivas. Los peatones, los taxistas, ...todo estuvo ahí en ese instante, componiendo estas imágenes.

lunes, 31 de mayo de 2010

Lanzarote, día 2: El GOlfo

La costa sureste de Lanzarote es abrupta, rocosa,... Donde la lava ha llegado hasta el mar no hay playas, sino roca pura y dura y las olas golpeándola día y noche. La zona de El Golf es buen ejemplo de ello. El pueblos se ha convertido en una sucesión de restaurantes con vistas a la costa. En la parte de atrás siempre hay alguien agachado junto al agua, rodeado de impacientes gaviotas, que van ocupando su lugar en función de su jerarquía: Las más fuertes están más cerca del hombre, las más débiles revolotean esperando su oportunidad. Lo que hace esa persona es limpiar pescado, que luego se servirá en el restaurante, así que todos los despojos que deje son comida fácil para estas aves oportunistas.
Cuando el hombre se va, un auténtico enjambre de pájaros se lanza a por los restos y en unos minutos no dejará ni rastro.


jueves, 27 de mayo de 2010

Lanzarote, día 2: Timanfaya

Estas tres señoras estaban haciendo fotos a sus compañeros de viaje y, cada vez que hacían una, se la enseñaban entre ellas. Era un nutrido grupo de ancianos ingleses y la verdad es que varios de ellos no podían apenas andar. Pero ahí estaban, como sus compañeros, como yo, como todos, visitando Timanfaya. Me pregunté quienes eran, cual era su historia: quizas alguno de ellos era un muy famoso ingeniero, o había escrito un libro,o yo que se qué. y me dije que ya daba igual lo que hubiera sido, porque ahora era uno más en un autobús de turistas ingleses. y entoces pensé porque nos volvemos locos intentando prosperar y sobresalir entre los demás, si al final vamos a ir todos de la mano en los últimos años, si vamos a ser el asiento 23 de un viaje a Benidorm. pero no es así ¿verdad?, ójala fuera tan fácil como dejarse llevar, ójala se pudiera parar esta mente traicionera y vivir siempre en paz, ójala bastara con encender la tele para que las ideas y los pensamientos dejaran de fluir y no tener esta continua sensación de que faltan las herramientas, las palabras para decir y expresar lo que sientes, esa continua necesidad de crear, de evolucionar, ójala pudiera dejar la cámara y ver el mundo sin ese continuo bombardeo de imaganes que asolan mi mente continuamente.
A veces pienso todo esto, pero enseguida se me pasa; me encanta hacer todo lo que me haga sentir vivo, aunque a veces me lleve a comerme demasiado la cabeza. Para mi no hay mejor sensación que la de lograr sacar eso que por dentro te está literalmente comiendo: Puede gustar o no, pero ¿Qué mas da, si lo importante no es llegar, sino recorrer el camino?.

martes, 25 de mayo de 2010

Lanzarote, día 2: Timanfaya

Y he aquí a José Manuel.
José ( o Pepe) no pudo acabar lo estudios y sus padres consiguieron meterle, casi a empujones, a cuidar camellos en una granja. Allí les daba de comer, los limpiaba y los subía a Timanfaya, donde los turistas le daban unos durillos por darse un paseo por la ladera del volcán. El dinero no le llegaba para mucho, pero él lo pasaba bien con los cammellos y la gente. Pero he aquí un giro del siempre azaroso destino que quiso que los turistas no pararan de llegar, cada vez eran mas y mas,asé que elCabildo de Lanzarote, viendo la pasta que daba el crater y los paseos, decidió hacerse cargo del tema.
Y he aquí a José Manuel ( Don José ahora), que sin comerlo no beberlo ya no cuida los camellos ,sino que el es el dueño de la única granja que hay y además tambien ofrece a los turistas su video, su foto con el camello y toda la pesca. En fin, cosas de tener un hermano político.
Esta historia es pura ficción (o no ) pero ha quedado bastante apañada.

viernes, 21 de mayo de 2010

Lanzarote, dia 2 : Timanfaya


Timanfaya. Los restos de la última erupción que hubo en la isla. La ligera sobreexposición de la fotografía hace todavía más desolador el paisaje. Aunque la primera impresión sea de total destrucción, en realidad, se trata de todo lo contrario: es el principio, la hoja en blanco del escritor, un lienzo vacio en el que empezar a dar pinceladas que, con el tiempo, llegarán a formar un paisaje mas reconocible.