Todavía hay lugares y momentos en los que el tiempo parece haberse detenido. Esta mujer, sentada en el umbral de su casa, a la sombra, con unos treintaytantos pegajosos grados en la calle, observa la calle tomando un refresco. Al otro lado de la carretera escuelas de surf, turistas, A su lado un par de txiringuitos. Ella, impasible, observa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario