
Ven. Siéntate y no hables. No hace falta que digas nada, yo tampoco lo haré. Sólo necesito que estés aquí, a mi lado. Déjame disfrutar de ti, de tu silencio. No quiero una conversación banal contigo. Te conozco y sé todo lo que debo saber de tí. No rellenaremos hoy los minutos con palabras vacías y pronunciadas tantas veces que han perdido su sentido para mí. Ven. Siéntate y no hables.
Cuando no hay palabras que expresen todos nuestros sentimientos, el silencio habla.
ResponderEliminarVen,
vamos hablar
con palabras mudas
de sonidos sordos
porque solo ellas te dirán
todo lo que por tí siento.