domingo, 9 de enero de 2011

Leire

…Y cogí tus abrazos y alguna de tus sonrisas,

tu osito rosa y unas cosquillas,

no podían faltar tus besos ni, que carajo,

tus berrinches cuando se te caen los ojos.

Lo metí todo en una cajita

y la escondí donde yo sólo sé donde está.

La cerré con la llave que guardo en mi corazón.

Y cuando todo se me cae encima,

cuando necesito una razón para levantarme cada mañana,

cuando estoy a punto de echar a correr,

entonces, sólo entonces,

saco la llave, abro la cajita que solo yo sé dónde está,

y cojo una sonrisa, y me la pongo encima,

y me la llevo y los nubarrones se marchena yel sale el sol

y ya nada importa.

1 comentario:

  1. Además de gran fotógrafo, gran poeta. Pura sensibilidad.
    Pablo C.

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